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jueves, 4 de julio de 2013

となりのトトロ "Tonari no Totoro", "Mi vecino Totoro"

 

"Mi vecino Totoro" es una película japonesa de animación del Studio Ghibli, uno de los más importantes del mundo. Su creador, Hayao Miyazaki es el padre de otras maravillosas películas gestadas en estos estudios como "El viaje de Chihiro" o "El castillo ambulante" pero quizá os suene más si os digo que Miyazaki también participó en la elaboración de la serie de dibujos animados "Heidi" (sí sí, la mismísima niña de los Alpes)
las criaturitas del polvo, en el Museo Ghibli.
¿Habéis visto las entradas al Museo? ¡son trozos de sus propias pelis!

Las películas de Hayao Miyazaki son de culto, no sólo para los "frikis de la animación" sino también para cualquier cinéfilo que se precie y porque en todas ellas hay criaturas fantásticas que nos comunican un mensaje positivo así que son ideales para niños y grandes y tanto para orientales como para occidentales pues su mensaje es universal.

¡"Mi vecino Totoro" cumple 25 años!, quién lo diría. Fue una de las primeras películas de Ghibli pero tuvo tanto éxito que convirtió a Totoro en la imagen de los estudios y los proyectó al mundo entero. Aunque fuera de Japón se estrenó de modo tardío sigue siendo de tanta actualidad  como entonces.


No hace mucho tiempo que conocí a Totoro y ¡me encantó! y  he tenido la fortuna de visitar la segunda casa de Totoro, el Museo Ghibli.
Entrada del Museo Ghibli, Mitaka, Japón.

El museo es un lugar lleno de magia. Una casa preciosa donde cada detalle está perfectamente cuidado, ¡hasta los lavabos son una monada! y el ticket de entrada al museo es una fracción de película real ¡Es fabuloso!
patio interior del Museo Ghibli
Jardines exteriores y cerezos en plena floración
Presidiendo la entrada hay un enoooorme Totoro y dentro te puedes topar con grandes sorpresas como una reproducción del "Gatobus" pero por desgracia ahí no dejan hacer fotografías así que os pongo este reportajito que encontré en internet para que podáis ver un poco más del interior así como al mismísimo "Gatobus" y una especie de carrusel de figuras que al girar parece que se van moviendo con continuidad. ¡En vivo y en directo es algo mágico y maravilloso! lástima que en la imagen pierda un poco pero al menos os podéis dar una idea de lo que os cuento.



y el enorme robot en la parte superior del Museo Ghibli

Claro que después de estar por Japón era de necesidad traer a casa accesorios de Hello Kitty y, por supuesto de "Totoro" así que me he hecho con un precioso juego para Bentō con sus cajitas para la comida y sus palillos para comer así como el termo para la sopita o la bebida. ¡Aiins! ¿A que es monísimo?  

Este vasito me acompañó a la uni y a las clases de doblaje y tiene su bolsita para llevarlo.

Desde hace tiempo que tenía ganas de hacer unas galletas dedicadas a "Totoro" y he encontrado varios ejemplos, ¡inclusive de macarons con su forma! y de tartas, ni se diga, cuando cumpla años me haré una así jijijiji. Finalmente decidí hacer las galletas pintadas a mano, también como homenaje a ese gran esfuerzo de los realizadores por hacer una animación totalmente tradicional. Así que aquí os presento mis primeras galletas pintadas de semejante dificultad esperando que os gusten y, sobre todo, para desearle unos felices 25 años a mi querido vecino Totoro.

las alcantarillas del museo ¡increíbles detalles!
















viernes, 29 de marzo de 2013

Desesperadamente buscando a Kitty



 
“Hello Kitty” y yo somos prácticamente de la misma edad.
Desde que recuerdo y, sobre todo cuando estaba estudiando en la primaria, los productos de Hello Kitty nos invadían en todas sus formas. Mis preferidos siempre han sido los sellitos, sin embargo tampoco tuve tantas cosas de esta pequeña gatita, quizá a lo mejor sólo eso, una caja con sellitos.

Desde que comencé a hacer galletas decoradas tuve la magnífica y, sobre todo original idea (si, es con sarcasmo, que de original no tiene nada) de hacer galletitas con forma de “Kitty” pero no fui capaz de conseguir el dichoso cortador porque en todas las tiendas Sanrio estaba agotado.

Total que, ¡tuve que ir a buscarlo a Japón!. Vale, no, no es verdad, pero este año estuvimos de visita en ese maravilloso país y tenía que ser un paso obligado el ir a una tienda japonesa oficial de Sanrio y, sobre todo, conseguir por fin el dichoso cortador de Hello Kitty.

Kitty disfrazada de huevo negro de Owakudani, Hakone.

Mientras turisteábamos por ahí hice acopio de direcciones de las tiendas Sanrio de diversos barrios en Tokio pero ¿sabéis lo difícil que es encontrar una ubicación ahí? Como muchas cosas en Japón, las direcciones son muy a su manera y no se rigen sólo por la calle, número, barrio o código postal como en el mundo occidental, tienen otros datos que las hace difíciles de encontrar y resulta más fácil si te dijeran que es la tienda que está enfrente de la parada de metro  “fulanita de tal” al lado del árbol de cerezo y de la cafetería “x” (por no mencionar que muchos de los puntos de referencia en cuestión están indicados en japonés).

Bueno, para no hacer la historia tan larga, finalmente encontramos una tienda de un tamaño considerable en el barrio de Ginza. ¡Alegría total! peeeero, tacháaaan! no había cortadores de galletas con la mundialmente conocida carita de gatita feliz, ¡plop! ¿y ahora qué?. 

Tienda Sanrio en Ginza, Tokio.

La solución que encontré para no irme con las manos vacías fue comprar unos moldes que se usan para cortar y moldear el arroz que los nenes llevan como comida al colegio. (por cierto, hay unas maravillas hechas por las madres japonesas para llenar los bento de los nenes, hasta en eso son dedicadas y delicadas). Así que, además de comprarme unos muy monos palillos para comer de Hello Kitty, me compré estos moldecitos y alguna que otra tontería más para satisfacer mi nostalgia infantil.


 ¡Y por fin hice mis galletas!


Y por estar pendiente de buscar los cortadores ¡perdí la oportunidad de traerme toneladas de washi tape! ¡Qué lástima! como aún no era consciente de la ventaja que podía sacarle, ¡no me traje nada de nada!

Pero sí que me traje algo de papel japonés, ¡me encanta! Podría vivir dentro de las tiendas Ito-Ya, son una maravilla.

Por suerte para conseguir los cortadores no hace falta ir tan lejos, los hay en la tienda de María Lunarillos y en Karen’s Cookies y supongo que en muchas otras más y también se pueden encontrar por medio de ebay.

Moraleja. Tenemos que regresar a Japón porque es un país maravilloso y, eso sí, ¡menos Hello Kitty y más washi tape! (y papel, toneladas de papel japonés).

pd.- y más kit kat de té verde con esa decoración tan bonita por la época de la flor de cerezo (Sakura)

Chocolate Kitkat de té verde, conmemorativo de la fiesta de Sakura.


Arigato Gozaimasu, Sayonara!

(este post es del "baúl de los recuerdos" y fue publicado el pasado 8 de diciembre de 2012 en www.cookiekatessen.wordpress.com)


Quiero aprovechar este mensaje para enviar un saludo muy cariñoso y todo mi agradecimiento a Caro de Cuppi's porque esta dulce mujercita ¡se ha atrevido a entregarme CUATRO premios para CookieKatessen!. Además de ser una dulzura de mujer y tener un corazón de oro, tiene un blog precioso que os invito a visitar.

¡Millones de gracias, Caro!

y, aquí los tenéis:







jueves, 21 de marzo de 2013

Sakura Time... ¡Bienvenida Primavera!



 "... Quiero hacer contigo lo que la primavera hace con los cerezos..."

Ya lo podía decir Pablo Neruda en su Poema 14 del libro "20 Poemas de amor y una canción desesperada".
La primera vez que escuché esta frase fue en los diálogos de la película "El Tigre y la Nieve" y me pareció preciosa.

¿Qué es lo que hace la primavera con los cerezos?... ¡los hace florecer!. Puede que no exista espectáculo más hermoso y claro de la llegada de la primavera que ver los cerezos en flor.

Os voy a contar un poco sobre la primavera más bonita que he vivido en mi vida.

Hace más de dos años hacíamos planes para ir a Japón. Por fin todo iba cuajando, teníamos los billetes de avión comprados, nos habían dado los días en los trabajos para poder viajar en semana santa e intentar que nos coincidiera con el Sakura que, además de ser la flor de cerezo en japonés, es la época en la que florecen.


Un mes antes de marchar ocurrió la terrible catástrofe ocasionada por el terremoto y posterior tsunami así que con el dolor de nuestro corazón -tanto por la desgracia como por nuestras ganas de ir- tuvimos que cancelar el viaje.

El año pasado lo intentamos de nuevo y tuvimos mucha suerte, justamente llegamos cuando los cerezos comenzaban a florecer y ha sido una de las experiencias más bonitas de mi vida y, yo creo que haste el día de hoy, la primavera más hermosa que me ha tocado vivir jamás.

Japón es un país extraordinario que vale la pena visitar al menos una vez en la vida y de ser posible, durante la floración del cerezo.

Las fotos no hacen justicia al maravilloso paisaje que podéis tener frente a vuestros ojos pero a veces es imposible captar tanta belleza, pues sentís que las fotos no reflejan lo que vuestros ojos tienen delante, ¡es increíble!


La gente se reúne en los parques y jardines para celebrar el Hanami. Extienden mantas o una especie de lonas o plásticos azules donde se sientan a comer o a cenar y hay quienes tienen que levantarse de madrugada para poder alcanzar sitio pues por todos lados está lleno de gente disfrutando del paisaje.

Así que, aprovechando la llegada de la primavera y que prácticamente se acerca el aniversario de nuestro viaje a Japón, os he hecho un par de "cookieshis" -Kokeshis de cookie, pues- vestidas de sakura, como todo en Japón para esta fecha. Tenía muchas ganas de hacerlas así que he aprovechado un cortador de galletas para hacer el número ocho (la suerte es que no tiene los agujeros centrales) y a una de las Kokeshi le he cortado la base para hacerla recta. 


Espero que os gusten y que disfrutéis del paisaje maravilloso que nos regala la primavera, cuando el letargo del invierno se comienza a desvanecer y despiertan de nuevo los sentidos y las ganas de vivir. 


Además si no podéis ir hasta Japón al menos en breve, seguro que podéis encontrar un montón de sitios cercanos donde hay cerezos en flor.



¡Aquí en Terrassa hay muchos! a ver si uno de estos fines de semana nos equipamos con la lona azul y nos vamos a hacer Hanami al bosque de enfrente de casa.