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viernes, 7 de junio de 2013

Una gran boda alemana


¿Qué tienen en común unos cangrejos y una boda? 

Primero os hablaré un poco sobre Alemania.

Mi primer contacto con este maravilloso país fue a muy tierna edad porque mi papá trabajaba en una compañía alemana establecida en México y cada que sus jefes alemanes volvían de su país natal, ya sea por haber hecho vacaciones o por estar de viaje de negocios, siempre nos traían regalos, especialmente unos enormes y deliciosos chocolates alemanes.

Cuando hice la primera comunión, los invitados me dieron algunos regalitos que puse en el mismo sitio donde mi papá tenía los regalos de navidad de su empresa y que tenía que entregar a sus destinatarios. Al final de la fiesta comencé a abrir paquetes y me topé con una caja de chocolates con menta que probé, no me gustaron y comencé a regalar entre los asistentes.

Pues resulta que eran uno de los regalos que mi papá tenía que entregar a nombre de la empresa. Unos chocolates alemanes que no encontró en  ninguna tienda en México lo que le obligó, con toda la vergüenza del mundo, a confesar los hechos a su jefe. Resultado: papá que no sabía a dónde meterse y jefe que se partía de risa con la anécdota.

Hablando de chocolates... El escaparate de una tienda en Heidelberg
En fin, dando un salto en el tiempo os puedo contar que un verano me dio por estudiar alemán en un curso intensivo. Ufff, muy interesante pero muy intenso (claro, intensivo jajajaja). Al año siguiente vinieron mi hermana y un gran amigo a visitarme a Barcelona y juntos hicimos un viaje inolvidable y, gracias a ello pudimos conocer varias ciudades alemanas, Heidelberg entre ellas.

Después conocí a Piter y con él, a sus amigos - hoy también mis amigos- entre los que hay un chico de Terrassa que habla alemán y su novia, una chica alemana que habla castellano con acento mexicano pues vivió en México los primeros años de su infancia.

Una curiosa conexión, fue como hacer un círculo entre los cuatro. Y el conocer a una alemana que dice "ahorita" y que sabe que "No controles" la cantaban las "Flans" es alucinante, es como tener un código secreto de comunicación que sólo ella y yo conocemos. Además cabe mencionar que ambos son estupendas personas.
Heidelberg, Alemania. ¡Qué ciudad tan bonita!

El Piter y yo continuamos nuestro romance alemán. Piter también había estado estudiando un poco de alemán y había visitado Hamburgo y juntos hemos estado en Berlín y en Munich.

Además, como creo que ya os he comentado, ¡nos encanta comer! así que Alemania nos hace muy felices en ese tema: somos fans de la cerveza, nos encanta probar su gastronomía y sus postres. (¿sabéis que tengo una guía con un diccionario de variedades de salchichas y de cervezas? ¡así no se nos escapa ninguna!)


¿Sabéis que los bretzels son un vicio? un día tengo que intentar hacerlos en casa pero ¡miedo me da!
Ahora sí, ¿qué tienen que ver unos cangrejos con una boda y con Alemania? Pues, que hemos estado en Heidelberg porque nuestros queridos amigos ahora viven ahí y eligieron esta preciosa ciudad para casarse y como detalle de agradecimiento regalaron este par de cangrejitos que los representan como pareja porque el apellido de ella en castellano significa cangrejo y él es cáncer de signo zodiacal. ¿A que es de lo más original? además ¡se ven tan monos!, nunca me hubiera imaginado que unos cangrejitos me dieran tanta ternura, además de la alegría y la ilusión que me dió elaborar estos paquetitos para ellos.
 
Fue, sin duda, una gran, emocionante, emotiva y perfecta boda alemana y en un marco tan bonito como lo es la ciudad de Heidelberg. Y éste ha sido, sin duda, uno de los encargos que más ilusión y alegría me ha dado al hacerlo.

Piter y yo seguimos enamorados de Alemania y ahora más agradecidos de tener un muy buen pretexto para seguir visitándola y disfrutando de ella en tan buena compañía.

Aprovecho este mensaje para desear a los recién casados una vida plena de felicidad y de tan bonitas emociones como las que pudimos sentir el día de su boda. ¡Glückwünsche!


domingo, 12 de mayo de 2013

Joyitas para mamá


¡Tengo tantas cosas que contaros! ferias y mercaditos de DIY y repostería, recetas nuevas (para mí, al menos) experimentos con macarons, sorteo ¡y con el día de las madres por medio!

Pero, como ya os había contado en otro post, me encanto, me encanto con cualquier cosa y se me pasa el tiempo volando. Aunque también he de deciros que ¡he recibido encarguitos! Lo cual, como vosotras entenderéis, me hace muy muy feliz.

Los dos encarguitos son muy especiales para mí y en cuanto pueda ¡os hablaré de ellos!




Además preparo sorpresas ... mua jaja <risa malignotraviesa>...

Después de dar a conocer al ganador o ganadora del sorteo me pondré a trabajar pues ¡quiero comenzar a dar cursos! ¿Qué os parece? ¿os apetecería?. ¿Hay algún tema o tipo de galleta que os gustaría que hiciéramos? Así que estoy en ello, también con la idea de sacar algunos cursitos lowcost dirigidos a estudiantes y personas en paro y que también puedan aprender desde lo básico hasta cositas un poco más elaboradas y que os puedan servir para hacer encargos entre sus compañeros y amigos o para hacer vosotr@s mism@s vuestros detalles para vuestras celebraciones familiares.





Mientras tanto, en esta intensa semana de festejos y celebraciones a mamá (que, en realidad deberían ser todo el año) os dejo con estas sencillas galletas decoradas con glasa en tonos pastel, a las que agregué pequeñas joyitas elaboradas con pasta para moldear flores y hechas con la ayuda de un molde de silicona como éste.

Son muy sencillas de hacer y quedan elegantes y bonitas. (e igual pueden servir para recuerdo de boda, por ejemplo)

Dedicadas con todo cariño a las mamis, porque ellas si que son nuestra mejor y más valiosa joya, porque son unas valientes que dejan todo, ofrecen todo, aman sin condición, sin recompensa y sin límites y se desgarran  el alma si fuera necesario por  nosotros, sus hijos. Os amamos, aunque seamos un@s brut@s que muchas veces no sabemos demostrarlo pero, ¡os amamos!. ¡Gracias infinitas!

Espero que os gusten.


pd: mañana tendremos los resultados del sorteo de Facebook. Muchísimas gracias a tod@s por participar y, sobre todo, por querer formar de nuestra pequeña gran familia. ¡Mucha suerte!

 pd2. Quiero aprovechar para dar mi agradecimiento infinito a Zahira de Capricho Cupcake ¡que me ha otorgado nada más ni nada menos que 5 premiazos!. Muchas gracias guapísima, no tengo palabras para agradecer tu generosidad. El premio más importante para mí es saber que lo que escribo y experimento le interesa a alguien. Gracias de corazón. Ya haré un post especial para darte las gracias como mereces.














jueves, 17 de enero de 2013

La "cajita del amor"




No sé si os desilusionaréis o si os agradará más de lo que pensábais pero, por fin podré presentarles mi "cajita del amor".

Lo que más deseo es que lo que ahora os cuente os guste mucho más que todo lo anterior.

Primero que nada os diré de dónde me ha venido la inspiración.

Hace unos días paseando por Pinterest encontré esta foto  sobre unas galletas para Halloween y pensé en que el mismo sistema podría ser utilizado para cualquier otra forma de galleta. De hecho ya había encontrado mucho tiempo antes también unas galletas "piñata" y unas galletas "cajita"y poco a poco me dí cuenta de cuál era el procedimiento que se tenía que seguir para dar forma a una cajita hecha con galletas.

Aprovechando que se acerca el mes del amor y de que he visto cientos de fotos preciosas con motivos maravillosos para conmemorar la fecha, tenía ganas de hacer algo lo más original posible, algo que al menos tal cual no hubiera visto en algún sitio y se me ocurrió hacer esta cajita del amor como experimento cuya base -la cajita de galleta con forma de corazón y sin decorar - os pueda servir para explorar muchísimas maneras de "customizarla" a vuestro gusto.

Así que, vamos con el paso a paso para armarla.



1.- Cortamos cuatro galletas iguales con nuestro cortapasta 
en forma de corazón.





 

2.- Tomamos dos de los corazones cortados y los ponemos uno sobre otro para entonces con un cortapasta más pequeño y de la misma forma hacer un hueco en el centro de ambas galletas y que quede en la misma posición en las dos. (podéis hacer el corte con un cuchillo o con una esteca si no tenéis un cortador más pequeño con la misma forma.

  3.- Cuando ya tenemos ambas galletas con el hueco de corazón ya hecho, entonces las ponemos dentro de la forma grande original para que recuperen la forma y coincidan con el otro par de corazones que hemos cortado y las horneamos.
 4.- Ya las tenemos listas. Los dos corazones planos nos servirán como base y tapa de la cajita y el corazón ahuecado será la cavidad de nuestra cajita. Ahora para armarla tomamos un poco de glasa muy espesa para que nos sirva de pegamento entre la base y la cavidad y enganchamos ambas partes. Limpiamos los bordes por donde pudo haber salido la glasa al presionar y dejamos que nuestra cajita se seque.
 

5.- Ahora, la decoración que yo elegí fue la siguiente: cubrí el corazón que hace la función de tapa de nuestra cajita con glasa blanca muy espesa para que diera la sensación de ser de cerámica o porcelana y los bordes de la cajita los cubrí con un par de tiras de fondant que enganché con un poco de glasa. (también puedes enganchar el fondant a la galleta con un poco de agua, pero POCA porque sino se te desbaratará, recuerda que también es azúcar). He de decir que enganchar el fondant es un poco trabajoso así que si quieres dejar la galleta al natural, también la puedes dejar así o puedes hacer la masa ya coloreada para que tu galleta por sí misma ya tenga un color bonito y original.

6.- Con un poco de pintura comestible color marrón disuelta en anís (sí, del que tiene alcohol, o disuelto en un poquito del licor transparente que vosotras querais) pinté los bordes de la cajita y con cuidado fui pintando también, de afuera hacia adentro, el corazón que nos sirve de tapa intentando darle a la cajita un tono envejecido disparejo e intentando que conservara el centro más claro que los bordes.





7.- Para completar la decoración y hacerla más personal aún, me gustó la idea de poder escribir un poema bonito sobre la tapa y finalmente me decidí por una canción. ¿Os he contado que hace menos de un mes mi pareja y yo nos casamos? Pues para el día de la ceremonia nos dejaron elegir música y para la entrada de los novios elegimos una versión de "Here comes the sun" de "The Beatles" pues nos pareció una canción optimista y bonita, y para la música de fondo nos decidimos por una serie de canciones de películas (somos unos viciosos del cine) Para el final sonó mi canción favorita de amor y ésta es la que escribí sobre el corazón. Se llama "Close to you", de "The Carpenters".




Y este es el resultado final. Espero que os haya gustado y que os dé tiempo de hacer una para el próximo San Valentín. (de ser así, me haría mucha ilusión que me compartieran su experiencia). Una última observación. Si quereis, con glasa igual que habéis hecho con la base, podéis enganchar la tapa de la cajita y cerrarla. Yo no lo he hecho porque entonces para abrirla sería necesario romperla, por eso elegí mejor una cinta.


sábado, 22 de diciembre de 2012

Lotería, "apalabrados" y una boda... Bienvenidos!



¡Estoy pletórica, muy feliz! ¡Me ha tocado la lotería! Hoy me he casado con un hombre maravilloso y he elegido esta fecha para estrenar este precioso blog. 

Mi hoy esposo y yo estamos un poquito enganchados al "Apalabrados" así que me gustó la idea de utilizar ese estilo de letras para diseñar la sencilla y comestible invitación de la boda.

Está formada por cuadros de galleta cubiertos por fondant y con las letras escritas en glasa. En la parte posterior viene incluída una sencilla invitación con los datos del lugar y la fecha del evento.



Y, para dar un detalle de recuerdo de nuestra boda he decidido utilizar un motivo invernal: un copo de nieve con detalles en rojo inspirado en las decoraciones navideñas escandinavas así que, es un recuerdo que se puede comer o bien se puede conservar para decorar año con año el hogar en navidad.

Los copos de nieve están cubiertos con glasa blanca, perfilados con un rotulador comestible y decorados con glasa en rojo. Les he puesto un lazo para que pudieran ser colgados en el árbol de navidad, en una puerta o donde os guste más.



Pero eso no es todo, aunque este blog está dedicado principalmente a la elaboración de galletas, ¡he de contarles que me he atrevido con la tarta!


He hecho un "ombre layer cake". Una tarta con cuatro niveles en degradado rosa que no lleva colorante, se tiñe gradualmente con pasta de rosas que compré con María Lunarillos y tiene una cobertura de buttercream de vainilla elaborada con la receta que viene en el maravilloso libro de Alma Obregón. He hecho una versión en tarritos que están rellenos con el mismo bizcocho pero con únicamente dos capas y con la misma buttercream y ¡ha sido todo un éxito!

El resultado a la hora de partir la tarta ha sido el siguiente:



Hoy hemos tenido un día maravilloso e inolvidable y espero que, tal como comenzamos nuestra vida de casados, este blog tan bonito que me ha diseñado Meisi, tenga larga vida enriquecida por todos sus comentarios y visitas. ¡Bienvenid@s!