jueves, 5 de septiembre de 2013

Dulce verano


Sí, me declaro culpable. He estado desaparecida del blog muchos días pero ahhhhhh vosotros y vosotras ¿dónde habéis estado? ¿En la playa? ¿En el campo? ¿En el pueblo? ¿En casa cambiando de aires y de rutina? seguro que no me habréis echado mucho en falta.

Por ello he esperado un poquillo a que volviérais un poco a la rutina y a los horarios para enseñaros lo que yo he estado haciendo este par de meses en los que he estado desaparecida.

Así que espero os sea de interés éste mi dulce verano, pero más deseo que hayáis aprovechado de mil maneras distintas estas fechas de parón escolar y laboral, que vengáis con las pilas bien recargaditas y que os olvidéis de la operación bikini por un momento jajajaja al menos hasta que venga la operación turrón. 

Primero os presentaré las tartas de Héctor, Anna y Mar

La tarta de Héctor, uno de mis niños consentidos
y aquí el barco pirata antes de zarpar de casa



















El "Mic". ¿A que es una monada?

El protagonista de la tarta de Anna y Mar


Después tuvimos el cumpleaños de mi cuñado y mi sobrina. Hice una tarta estilo "Tres Leches", rellena de crema pastelera y me estrené con el merengue italiano. Una tarta fresquita muy buena.









Y, el gran evento del año: El 50º aniversario de boda de mis suegros.

Estuve haciendo flores de azúcar y, como soy principiante en ello, comencé a hacerlas con anticipación. Pudimos conseguir rosas en los mismos tonos para adornar el sitio y para regalarle un ramo de flores a la novia así que creo que todo en conjunto quedó bonito. La tarta la encontraréis al inicio de esta entrada.





Y, como detalle final, hice unas sencillas galletas decoradas con su foto de boda, que también utilizamos para las invitaciones que hicimos y que simulaban la portada de un cd de "grandes éxitos". ¡Quedó muy divertida! Además he de deciros que era una fiesta sorpresa así que nos lo pasamos genial entre los preparativos y el magno evento.

Por último os presento la tarta de los dos pequeños de la familia. Hice un bizcocho al que he bautizado como "velvet chocolat" cuya receta podréis encontrar aquí y relleno de ganache de chocolate blanco. La cubrí con buttercream de vainilla con mascarpone en dos colores: verde agua y violeta. ¡Quedó deliciosa!

 

La parte "saladita" del verano la han puesto estos deliciosos pretzels:

¡pretzels ahhh vaya vicio!




¡Me encantan los pretzels! (y la cerveza, su perfecta compañera, jijiji) y desde hace tiempo que tenía ganas de saber cómo se hacían y gracias a Alexia y a su maravillosa sugerencia he podido hacer la prueba con muy buenos resultados. Os recomiendo que os paséis por su blog ¡tiene unas recetas estupendas, tanto dulces como saladas!. La de mis pretzels está basada en la que ella nos compartió en el facebook y que os repito aquí.

Éste ha sido mi verano, junto con dos escapadillas, una a Logroño y otra a Nuremberg. Espero que os haya gustado mi resumen y que me compartáis un trocito del vuestro.


 




miércoles, 10 de julio de 2013

Chocolate velvet bundt cake

 
¡Me encantan los cumpleaños familiares! como soy la "pastelera oficial" y ellos son mis "conejillos de indias oficiales" <----- dicho ésto con todo el cariño del mundo, tengo la oportunidad de experimentar con nuevos bizcochos y pastelitos y así repartir el pecado entre varios (como mínimo 16 personas) 

Esta semana se nos juntaron dos festejos. Por una parte hicimos una fiesta sorpresa para mis cuñados que cumplieron nada más y nada menos que ¡veinticinco años de casados! y para ellos hice un delicioso pastel -de verdad que estaba delicioso pero muy dulce para mi gusto- que era un clásico sabor vainilla pero hecho con la receta de un red velvet (sin red y sin velvet) y quedó suave y jugoso. Le hice una buttercream con mantequilla y mascarpone y realmente quedó de muerte y además no podía faltarle el toque galletil, así que puse la parejita de novios hechos con galleta y quedó así:

una foto rápida de la tarta antes de llevarla a la fiesta

No había pasado ni una semana de esta tarta cuando nos juntamos para celebrar el cumpleaños de uno de mis cuñados así que pensé que sería bueno hacer una tarta más sencilla y menos dulce pero igualmente buena y esta vez aposté por otro bizcocho basado en la receta de un red velvet pero sin el red, éste sí que tenía el velvet y estaba chocolatoso y el resultado fue espectacular.

Así que, os comparto la receta.



Lo he bautizado como "Chocolate velvet bundt cake"

INGREDIENTES:

120 ml. de aceite de oliva
320 gr. de azúcar blanco
250 ml. de leche semi desnatada
270 gr.  de harina de trigo
 30 gr.  de cacao puro "Valor"
    3       cucharadas de extracto de vainilla
    2        cucharadas de zumo de limón
    3       huevos
     1      cucharadita de bicarbonato de soda
     2      cucharaditas de vinagre

Manera de hacerse:

Preparamos nuestro molde para bundt, el que yo tengo es de silicona y para ayudar a que no se pegue el bizcocho lo he untado con aceite de oliva en todo su interior, sobre todo en las partes donde hace ángulos y tiene huecos.

Si os gusta poner mantequilla y después espolvorear con harina, os recomiendo que si hacéis el bundt de chocolate, lo espolvoréis con cacao para que al desmoldarlo no queden manchas blancas de la harina que no haya podido absorber el bizcocho.

Precalentamos el horno a 180º y preparamos nuestra leche agregándole el zumo de limón y dejándola reposar mientras preparamos el resto de ingredientes. Tamizamos el cacao y la harina y reservamos.

Mezclamos el azúcar con el aceite para integrarlo bien y comenzamos a batirlo con los huevos que iremos agregando de uno a uno. Agregamos el extracto de vainilla y cuando tengamos todo integrado vamos añadiendo poco a poco la harina mezclada con el cacao y la intercalamos con chorritos de la leche que teníamos reservada para que todo se vaya incorporando mejor. 

En un recipiente mezclamos el vinagre con el bicarbonato y en cuanto haga burbujas lo agregamos a la masa que ya teníamos preparada.

Damos una última batida para incorporarlo todo y entonces lo vertemos en nuestro molde y ¡al horno!

Yo le bajo la temperatura hasta los 150º para que se hornee lo más planito posible (es decir, que no haga "cresta" como las magdalenas). Estuvo 55 minutos en el horno y ¡listo!. 

Podéis irlo revisando a partir de la media hora de horneado para que no se os vaya a bajar el bizcocho.

Se deja enfriar unos cinco minutos y entonces se desmolda.

Cuando esté totalmente frío o, de preferencia unos minutos antes de presentar o de servir, se espolvorea con azúcar glass o icing sugar.
 


Quería servir el bundt con un poco de helado y me pareció que el sabor que mejor le quedaría sería el "Cherry García" de Ben & Jerry's pues lleva trozos de cereza y chocolate y es realmente delicioso, creo que es uno de mis sabores favoritos de helado pero no encontramos de ese sabor, utilizamos el "strawberry cheese cake" de Häagen-Dazs y también quedó rica la combinación. 

Espero que os guste la receta y que lo probéis. Es un buen postre para una comida o cenita veraniega.


jueves, 4 de julio de 2013

となりのトトロ "Tonari no Totoro", "Mi vecino Totoro"

 

"Mi vecino Totoro" es una película japonesa de animación del Studio Ghibli, uno de los más importantes del mundo. Su creador, Hayao Miyazaki es el padre de otras maravillosas películas gestadas en estos estudios como "El viaje de Chihiro" o "El castillo ambulante" pero quizá os suene más si os digo que Miyazaki también participó en la elaboración de la serie de dibujos animados "Heidi" (sí sí, la mismísima niña de los Alpes)
las criaturitas del polvo, en el Museo Ghibli.
¿Habéis visto las entradas al Museo? ¡son trozos de sus propias pelis!

Las películas de Hayao Miyazaki son de culto, no sólo para los "frikis de la animación" sino también para cualquier cinéfilo que se precie y porque en todas ellas hay criaturas fantásticas que nos comunican un mensaje positivo así que son ideales para niños y grandes y tanto para orientales como para occidentales pues su mensaje es universal.

¡"Mi vecino Totoro" cumple 25 años!, quién lo diría. Fue una de las primeras películas de Ghibli pero tuvo tanto éxito que convirtió a Totoro en la imagen de los estudios y los proyectó al mundo entero. Aunque fuera de Japón se estrenó de modo tardío sigue siendo de tanta actualidad  como entonces.


No hace mucho tiempo que conocí a Totoro y ¡me encantó! y  he tenido la fortuna de visitar la segunda casa de Totoro, el Museo Ghibli.
Entrada del Museo Ghibli, Mitaka, Japón.

El museo es un lugar lleno de magia. Una casa preciosa donde cada detalle está perfectamente cuidado, ¡hasta los lavabos son una monada! y el ticket de entrada al museo es una fracción de película real ¡Es fabuloso!
patio interior del Museo Ghibli
Jardines exteriores y cerezos en plena floración
Presidiendo la entrada hay un enoooorme Totoro y dentro te puedes topar con grandes sorpresas como una reproducción del "Gatobus" pero por desgracia ahí no dejan hacer fotografías así que os pongo este reportajito que encontré en internet para que podáis ver un poco más del interior así como al mismísimo "Gatobus" y una especie de carrusel de figuras que al girar parece que se van moviendo con continuidad. ¡En vivo y en directo es algo mágico y maravilloso! lástima que en la imagen pierda un poco pero al menos os podéis dar una idea de lo que os cuento.



y el enorme robot en la parte superior del Museo Ghibli

Claro que después de estar por Japón era de necesidad traer a casa accesorios de Hello Kitty y, por supuesto de "Totoro" así que me he hecho con un precioso juego para Bentō con sus cajitas para la comida y sus palillos para comer así como el termo para la sopita o la bebida. ¡Aiins! ¿A que es monísimo?  

Este vasito me acompañó a la uni y a las clases de doblaje y tiene su bolsita para llevarlo.

Desde hace tiempo que tenía ganas de hacer unas galletas dedicadas a "Totoro" y he encontrado varios ejemplos, ¡inclusive de macarons con su forma! y de tartas, ni se diga, cuando cumpla años me haré una así jijijiji. Finalmente decidí hacer las galletas pintadas a mano, también como homenaje a ese gran esfuerzo de los realizadores por hacer una animación totalmente tradicional. Así que aquí os presento mis primeras galletas pintadas de semejante dificultad esperando que os gusten y, sobre todo, para desearle unos felices 25 años a mi querido vecino Totoro.

las alcantarillas del museo ¡increíbles detalles!
















jueves, 27 de junio de 2013

Un regalito para mis profes



 Los delfines terminan el cole y están a punto para disfrutar de estos días de sol y playa


Hay un pequeño y simpático delfín que tiene tres profes, ¡las mejores del mundo mundial!


Y para agradecer todo el cariño y dedicación de sus tres señoritas, este pequeño delfín les hará un dulce regalito que viene directamente del mar de su corazón...

- ¡Muchas gracias por este año estupendo! pero ahora me voy a la playa con tooodos mis amigos, a saltar, a nadar y a gozar de estas merecidas vacaciones.

viernes, 21 de junio de 2013

Welcome summer!... comienza el veranito

 

Ahhh el momento esperado por todos, ¡la llegada del veranito!... terrasas, chiringuitos, playa, vacaciones... CALOOOOOORRRRR!!!  No sé, no sé si del todo me agrada el verano.

Soy de tierra caliente, ¡pero muy caliente! y, por favor, no seáis mal pensados que por caliente me refiero a la cantidad de calor que hace en mi pueblo, tanto que sólo existen dos estaciones: el verano y la estación del tren - y ésta última la verdad es que no se usa demasiado - . Hace tanto calor que para que os déis una idea, podéis ir en enero a la playa, y os podéis bañar en el mar y el calor de marzo es igual al agosto barcelonés. Quizá para mí el problema es la humedad, característica de los calores de mi pueblo y de Barcelona y es que yo sudo sólo con mover un dedo.

El calor me agobia, el frío me da vidilla, energía...

Creo que, más bien me gusta el otoño, el otoño de Barcelona. Sus días soleados y frescos, sus tardes que no son tan largas como en verano pero tampoco tan cortas como en invierno y el tener la humedad bajo control. Al haber menos temperatura la humedad me agobia menos.

El verano me gusta porque abre la vida a la calle.

La diferencia entre el verano de mi pueblo, -bueno, verano es todo el año, pero digamos, de finales de junio a finales de septiembre- al de Barcelona es que allá es temporada de lluvias, pero lluvias de verdad que a veces se convierten en tormentas tropicales o en huracanes y aumentan la cantidad de humedad y, por lo tanto, la sensación de calor, además de que allá las temperaturas son aún más altas, resumiendo, que podéis llegar a los 40 grados de sensación de calor con todo y humedad.


Lo que más me gusta de esta temporada es que significa vacaciones y espero con ansia a que "mi rei" deje de trabajar y estemos los dos en casa, levantándonos tarde o, al menos permaneciendo en la cama todo lo que el cuerpo pida y hasta que el sol  nos lo permita y estar más tiempo juntos, salir a callejear por ahí, hacer un viajecito, si se puede y poder disfrutar de más tiempo con él.
 
Lo que no me gusta son las despedidas, sobre todo ahora que he estado estudiando porque significa que tengo que dejar de ver a mis compañeros de clase que, aunque convivamos sólo en esos momentos, la verdad es que los echaré en falta.

Cuando pensaba en qué detallito hacer a mis compis de clase de inglés para dar la bienvenida al verano tenía la idea de hacer flores, pues son alegres y quedan tanto como para primavera o como para verano pero al pensar en los colores dudé mucho pues cualquier color les puede quedar bien pero a mis compañeros -los chicos de la clase- quizá no les iría muy bien el ir por la calle con una florecilla rosita o roja y por ello se me ocurrió la idea de hacerlas con la "Union Jack" que, además representa al idioma que estudiamos, así que salieron unas flores muy british.

Así de esta manera damos la bienvenida oficial al veranito y, al igual que a ellos, os deseo que lo paséis de maravilla y lo disfutéis a tope estéis donde estéis. Benvingut estiu!




domingo, 9 de junio de 2013

Talleres básicos de decoración de galletas


¡Hola!
Comenzamos con talleres básicos para que aprendáis a decorar vuestras galletas, ya sea para vuestras propias celebraciones, para regalar o para vender.

Os enseñaré a preparar la masa y la cobertura y aprenderéis también sencillas técnicas que os permitirán hacer unas galletas súper chulas y originales.

Para poder inscribiros tenéis que enviarme un mail a cookiekatessen@gmail.com y decirme cuál de los dos horarios preferís y las dudas que tengáis sobre los cursos.

Las plazas son limitadas.

¡Espero que os animéis! ¡Nos divertiremos un montón! Y, creedme, ¡esto crea adicción! pero de eso yo ya no me hago responsable, jeje.

Taller cerrado. 

viernes, 7 de junio de 2013

Una gran boda alemana


¿Qué tienen en común unos cangrejos y una boda? 

Primero os hablaré un poco sobre Alemania.

Mi primer contacto con este maravilloso país fue a muy tierna edad porque mi papá trabajaba en una compañía alemana establecida en México y cada que sus jefes alemanes volvían de su país natal, ya sea por haber hecho vacaciones o por estar de viaje de negocios, siempre nos traían regalos, especialmente unos enormes y deliciosos chocolates alemanes.

Cuando hice la primera comunión, los invitados me dieron algunos regalitos que puse en el mismo sitio donde mi papá tenía los regalos de navidad de su empresa y que tenía que entregar a sus destinatarios. Al final de la fiesta comencé a abrir paquetes y me topé con una caja de chocolates con menta que probé, no me gustaron y comencé a regalar entre los asistentes.

Pues resulta que eran uno de los regalos que mi papá tenía que entregar a nombre de la empresa. Unos chocolates alemanes que no encontró en  ninguna tienda en México lo que le obligó, con toda la vergüenza del mundo, a confesar los hechos a su jefe. Resultado: papá que no sabía a dónde meterse y jefe que se partía de risa con la anécdota.

Hablando de chocolates... El escaparate de una tienda en Heidelberg
En fin, dando un salto en el tiempo os puedo contar que un verano me dio por estudiar alemán en un curso intensivo. Ufff, muy interesante pero muy intenso (claro, intensivo jajajaja). Al año siguiente vinieron mi hermana y un gran amigo a visitarme a Barcelona y juntos hicimos un viaje inolvidable y, gracias a ello pudimos conocer varias ciudades alemanas, Heidelberg entre ellas.

Después conocí a Piter y con él, a sus amigos - hoy también mis amigos- entre los que hay un chico de Terrassa que habla alemán y su novia, una chica alemana que habla castellano con acento mexicano pues vivió en México los primeros años de su infancia.

Una curiosa conexión, fue como hacer un círculo entre los cuatro. Y el conocer a una alemana que dice "ahorita" y que sabe que "No controles" la cantaban las "Flans" es alucinante, es como tener un código secreto de comunicación que sólo ella y yo conocemos. Además cabe mencionar que ambos son estupendas personas.
Heidelberg, Alemania. ¡Qué ciudad tan bonita!

El Piter y yo continuamos nuestro romance alemán. Piter también había estado estudiando un poco de alemán y había visitado Hamburgo y juntos hemos estado en Berlín y en Munich.

Además, como creo que ya os he comentado, ¡nos encanta comer! así que Alemania nos hace muy felices en ese tema: somos fans de la cerveza, nos encanta probar su gastronomía y sus postres. (¿sabéis que tengo una guía con un diccionario de variedades de salchichas y de cervezas? ¡así no se nos escapa ninguna!)


¿Sabéis que los bretzels son un vicio? un día tengo que intentar hacerlos en casa pero ¡miedo me da!
Ahora sí, ¿qué tienen que ver unos cangrejos con una boda y con Alemania? Pues, que hemos estado en Heidelberg porque nuestros queridos amigos ahora viven ahí y eligieron esta preciosa ciudad para casarse y como detalle de agradecimiento regalaron este par de cangrejitos que los representan como pareja porque el apellido de ella en castellano significa cangrejo y él es cáncer de signo zodiacal. ¿A que es de lo más original? además ¡se ven tan monos!, nunca me hubiera imaginado que unos cangrejitos me dieran tanta ternura, además de la alegría y la ilusión que me dió elaborar estos paquetitos para ellos.
 
Fue, sin duda, una gran, emocionante, emotiva y perfecta boda alemana y en un marco tan bonito como lo es la ciudad de Heidelberg. Y éste ha sido, sin duda, uno de los encargos que más ilusión y alegría me ha dado al hacerlo.

Piter y yo seguimos enamorados de Alemania y ahora más agradecidos de tener un muy buen pretexto para seguir visitándola y disfrutando de ella en tan buena compañía.

Aprovecho este mensaje para desear a los recién casados una vida plena de felicidad y de tan bonitas emociones como las que pudimos sentir el día de su boda. ¡Glückwünsche!